Morena hunde a México: ocho años de crisis, narco y autoritarismo
Ciudad de México, 20 de mayo de 2026 – Ocho años de gobiernos de Morena, primero con Andrés Manuel López Obrador y ahora con Claudia Sheinbaum, han consolidado un modelo que, bajo la bandera de la “transformación”, ha profundizado la crisis de seguridad, tolerado o facilitado la infiltración del narco en instituciones, condenado la economía al estancamiento crónico y desmantelado los contrapesos democráticos. Lejos de los triunfalismos oficiales, analistas, organismos independientes y la realidad en el terreno dibujan un país más vulnerable, con instituciones capturadas y un futuro comprometido.
Seguridad: Baja selectiva que no oculta el colapso estructural
El gobierno de Sheinbaum presume reducciones espectaculares en homicidios dolosos: hasta 42% entre septiembre de 2024 y enero de 2026, con promedios que bajaron de casi 87 diarios a alrededor de 50-51 en marzo de 2026, la cifra más baja en una década según datos oficiales.
Sin embargo, expertos advierten que estas cifras generan “dudas” y deben leerse con cautela: posibles inconsistencias en el registro, pactos entre cárteles que administran la violencia o subregistro. La tendencia a la baja inició en 2021, pero el sexenio de AMLO cerró con más de 199 mil homicidios, el más sangriento de la historia. Regiones enteras siguen bajo control criminal, con repuntes en Sinaloa, Guanajuato y Jalisco por disputas entre facciones. La estrategia de “abrazos, no balazos” y énfasis en causas sociales ha fallado en desmantelar estructuras: los cárteles operan con mayor impunidad y sofisticación.
Vínculos con el narco: De la negación a la evidencia incómoda
Las acusaciones de “narcogobierno” ya no son solo oposición: documentos judiciales de Estados Unidos han imputado a gobernadores, legisladores y figuras de Morena por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa y Los Chapitos. El caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado formalmente y forzado a un “resguardo”, es emblemático. Miembros prominentes de Morena enfrentan sanciones y extradiciones.
Sheinbaum rechaza cualquier colusión y culpa a “campañas de desprestigio”. Pero analistas señalan que combatir frontalmente al narco implicaría confrontar cimientos de poder local de su propio partido. La negativa a una estrategia de “guerra” contra los cárteles, incluso ante presiones externas, deja al Estado subordinado y al país expuesto a mayor intervención o dominio territorial criminal.
Economía: Estancamiento deliberado y trampa de bajo crecimiento
En 2025, el primer año completo de Sheinbaum, el PIB creció apenas 0.7%, uno de los peores registros recientes y cercano al estancamiento. El PIB per cápita sigue en niveles de 2017. La informalidad supera el 50%, la inversión privada se contrae por incertidumbre regulatoria, reformas controversiales y recortes al gasto público.
Especialistas hablan abiertamente de “trampa de estancamiento”: bajo crecimiento potencial (alrededor de 1% anual), caída en productividad y dependencia excesiva de exportaciones. Las políticas de austeridad, confrontación con el sector privado y concentración de poder han ahuyentado capital y frenado el dinamismo necesario para generar empleos formales y bienestar real. Morena celebra “estabilidad macro”, pero el país se estanca mientras la población crece.
Erosión democrática: Captura institucional y poder sin contrapesos
La reforma judicial de 2024, con elección popular de jueces, magistrados y ministros, representa el golpe más duro al Estado de Derecho. Críticos la califican como mecanismo de captura: politización total, riesgo de jueces leales al partido en el poder y debilitamiento radical de la independencia judicial. Morena controla los procesos de selección y puede imponer perfiles afines.
Otras reformas y acciones —militarización, concentración ejecutiva, intentos de reforma electoral que debilitarían al INE— completan un patrón de erosión gradual: uso de mayorías para someter instituciones, ataque a disidencia y construcción de un sistema de control político disfrazado de “democratización”. Organismos advierten de riesgos autoritarios.
Un proyecto que pone en jaque al país
Los gobiernos de Morena han expandido programas sociales y mantenido cierta estabilidad en algunos frentes, pero a un costo altísimo: violencia histórica no resuelta, permeabilidad al crimen organizado, crecimiento raquítico que empobrece generaciones y desmantelamiento de instituciones democráticas.
México enfrenta hoy riesgos estructurales profundos: un Estado débil ante cárteles, una economía estancada y un sistema político cada vez más autoritario. Sin correcciones urgentes en seguridad efectiva, Estado de Derecho y políticas pro-inversión, el “proyecto alternativo” de Morena podría dejar un legado de declive irreversible. El tiempo se agota.