Exdirector de la DEA publica imagen de IA de Rocha Moya y insiste en enviarlo a Nueva York
Derek Maltz, exadministrador interino de la DEA, volvió a apuntar contra Rubén Rocha Moya desde su cuenta de X con material generado por inteligencia artificial. El viernes 28 de agosto subió un video en el que una representación falsa del gobernador con licencia de Sinaloa dice, en inglés, que se verán pronto en Estados Unidos y que tal vez se quede con “El Chapo”. Al día siguiente acompañó otro mensaje con una ilustración también hecha con IA: Rocha aparece escoltado por autoridades estadounidenses, como si lo entregaran para un proceso en Nueva York.
El material no es una declaración real de Rocha Moya. Es un montaje digital. Maltz lo usó para repetir la acusación federal abierta en el Distrito Sur de Nueva York.
El tuit del 28 de agosto, publicado en @derekmaltz_sr, dice:
“Allegedly Conspired With Leaders of the Sinaloa Cartel to Import Massive Quantities of Narcotics Into the United States in Exchange for Political Support and Bribes. Mr. ROCHA MOYA hopefully we will see you in the USA.”
Traducción: presuntamente conspiró con líderes del Cártel de Sinaloa para introducir cantidades masivas de narcóticos a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos. Señor Rocha Moya, ojalá lo veamos en Estados Unidos.
El 29 de agosto añadió:
“Hopefully Rubén Rocha Moya will be removed from Mexico and sent to New York to face justice in federal court in America. He’s innocent until proven guilty but he needs to go through the judicial process. Hopefully we will see his arrival sometime soon!”
Es decir: ojalá lo saquen de México y lo manden a Nueva York a enfrentar un tribunal federal. Es inocente hasta que se pruebe lo contrario, pero debe pasar por el proceso judicial.
No es un mensaje aislado
Maltz dejó la DEA en mayo de 2025, tras dirigirla de forma interina entre el 20 de enero y el 2 de mayo de ese año, en el arranque de la administración de Donald Trump. Antes sumó 28 años como agente especial. Sus publicaciones actuales no son órdenes de la agencia ni del Departamento de Justicia; son opiniones de un exmando que ha convertido el caso Sinaloa en una campaña pública.
El 22 de agosto, cuando Rocha intentó volver al cargo después de 112 días de licencia, Maltz respondió a una nota del Wall Street Journal y etiquetó al secretario Omar García Harfuch:
“¡Rubén Rocha debe rendir cuentas por sus acciones! Los políticos corruptos brindan servicios sustanciales y críticos a los cárteles del terror. Necesitamos otra operación de arresto y deportación de alto nivel a Estados Unidos.”
Ese mismo día republicó el comunicado del Departamento de Justicia de abril de 2026 —en el que Rocha y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa fueron acusados formalmente— con el encabezado: “Es hora de rendir cuentas”. En ese texto, el fiscal Jay Clayton sostiene que los cárteles no operarían con tanta holgura sin políticos y policías “a sueldo”.
En junio ya había pedido que Harfuch detuviera a los acusados en Nueva York y los enviara a enfrentar el proceso. En mayo difundió piezas gráficas sobre un presunto “narcogobierno” y escribió que el reloj corre: “Rubén Rocha, esperamos tu llegada a Nueva York”.
Qué está en el expediente y qué no
Estados Unidos acusa a Rocha Moya de haber colaborado, según su tesis, con la facción de Los Chapitos para facilitar el tráfico de drogas hacia su territorio a cambio de respaldo y sobornos. Rocha Moya ha negado los cargos. En México no hay sentencia. Maltz, en su propio tuit del 29 de agosto, reconoce la presunción de inocencia… y al mismo tiempo exige que el gobierno mexicano lo entregue.
La diferencia es de rango: un exdirector de la DEA no extradita a nadie. Sí marca la temperatura política. Mientras Rocha permanece con licencia indefinida y Sheinbaum evitó avalar su breve regreso al cargo, Maltz eligió el lenguaje de la sátira con IA: el gobernador sonriendo, hablando de “El Chapo” y bajando de un avión rumbo a un tribunal en Manhattan.
El mensaje no es sutil. Tampoco es una sentencia. Es presión pública, en video falso y en texto propio, de quien hasta hace poco encabezó la agencia antidrogas de Estados Unidos.