Estados Unidos e Israel lanzan ataque conjunto masivo contra Irán: explosiones en Teherán y represalias en la región
28 de febrero de 2026 — En una escalada sin precedentes en Oriente Medio, Estados Unidos e Israel iniciaron este sábado un ataque militar coordinado contra Irán, descrito por ambos gobiernos como una operación “preventiva” y “masiva” para eliminar amenazas existenciales, incluyendo el programa nuclear, misiles balísticos y liderazgo del régimen de los ayatolás.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció a primera hora de la mañana local (alrededor de las 08:00 hora de Israel) el lanzamiento de un “ataque preventivo” contra objetivos en Irán, declarando un estado de emergencia especial en todo el país. Poco después, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó en un video publicado en Truth Social la participación de EE.UU. en la ofensiva, bautizada por Washington como “Furia Épica” y por Israel como “Rugido de León”. Trump describió la operación como “importantes operaciones de combate” y “masiva y continua”, advirtiendo que duraría “varios días” y urgiendo al pueblo iraní a “tomar el control de su gobierno” y derrocar al régimen.
Explosiones y humo se reportaron desde temprano en Teherán y al menos otras ciudades como Isfahán, Qom y otras más de una docena, según videos y reportes de medios locales e internacionales. Fuentes militares indicaron que los ataques apuntaron a instalaciones militares, nucleares, de inteligencia, bases de misiles y sitios vinculados al liderazgo supremo, incluyendo presuntos golpes directos contra el líder supremo Ali Jamenei, el presidente iraní y jefes de las fuerzas armadas.
Irán respondió rápidamente con una oleada de misiles balísticos y drones dirigidos contra territorio israelí (interceptados en su mayoría por sistemas de defensa) y contra bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, incluyendo instalaciones en Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Medios iraníes reportaron al menos 53 niñas muertas en un ataque a una escuela primaria en el sur del país (Minab), y otras víctimas civiles en Teherán, aunque las cifras independientes no han sido verificadas. Irán ha cortado parcialmente internet y comunicaciones telefónicas en varias zonas.
Trump enfatizó que el objetivo es “destruir los misiles iraníes, aniquilar su armada” y asegurar que “Irán nunca tendrá un arma nuclear”. Netanyahu respaldó la narrativa de cambio de régimen, afirmando que la operación busca “eliminar la amenaza existencial” y crear condiciones para que la población iraní asuma el poder.
La ofensiva se produce tras meses de tensiones, despliegue masivo de fuerzas estadounidenses en la región, negociaciones fallidas en Ginebra sobre el programa nuclear y amenazas previas de Trump. Analistas advierten de un riesgo de conflicto regional más amplio, con posibles impactos en el Estrecho de Ormuz y el precio del petróleo.
Reacciones internacionales incluyen condenas de Rusia (que lo calificó de “agresión no provocada”) y llamados a la desescalada de países como España. Hasta el momento, no hay cifras oficiales de bajas en Irán ni en las fuerzas aliadas.
La situación evoluciona rápidamente; se esperan más oleadas de ataques y respuestas en las próximas horas.