Se estancó la educación con los gobiernos de la 4T: entre ideología de izquierda y errores en los libros de texto de la SEP
La educación en México ha enfrentado críticas intensas durante los gobiernos de la Cuarta Transformación (4T), particularmente en relación con los libros de texto gratuitos distribuidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Expertos, oposición política y organizaciones civiles señalan un estancamiento en el sistema educativo, atribuido a una supuesta carga ideológica de izquierda y errores factuales en los materiales, lo que ha generado un debate nacional sobre la calidad y el enfoque pedagógico.
Desde la implementación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, los libros de texto han sido reformados para incorporar perspectivas como la equidad de género, la interculturalidad y los “saberes comunitarios”. Sin embargo, críticos argumentan que estos cambios priorizan la ideología sobre el contenido académico. Por ejemplo, se ha denunciado la eliminación de temas como las matemáticas y la geometría en primaria, reemplazados por proyectos de reflexión social, lo que podría afectar el desarrollo lógico de los estudiantes. Además, se reportaron más de 215 errores en un solo tomo, como confusiones geográficas (intercambiando Querétaro con Guanajuato) y fallos en la partitura del Himno Nacional.
La oposición, incluyendo partidos como el PAN, PRI y PRD, acusa al gobierno de “adoctrinamiento” y de convertir a los niños en “botín político” al implantar ideas alineadas con la 4T, como exaltar el triunfo electoral de Morena en 2018 y sugerir “cerrar filas” a favor de la transformación. Figuras como Ricardo Anaya han calificado esto como un “daño irreparable” a la educación básica, destacando la ausencia de consulta amplia con actores educativos, violando la Ley General de Educación.
Por su parte, el gobierno defiende los materiales como parte de una transformación necesaria, argumentando que las críticas provienen de sectores conservadores opuestos al cambio y que exageran el contenido “comunista” sin haberlos leído. En 2026, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, se confirmó que los libros no se modificarán, priorizando inclusiones como más mujeres en la historia, pese a las persistentes deficiencias en infraestructura educativa: el 31% de escuelas públicas carece de maestros suficientes (frente al 25% en 2018) y los docentes mal capacitados aumentaron del 9% al 18%.
Algunos especialistas destacan avances en temas como la diversidad lingüística y el cuidado de la salud, pero coinciden en que hay “carencias y contradicciones” pedagógicas que deben corregirse. Afirman que las críticas a menudo responden a intereses políticos y económicos, no educativos, y que el rechazo busca debilitar la educación pública.
En Coahuila, como en otros estados, la controversia ha llevado a resistencias locales; siete entidades inicialmente se negaron a distribuir los libros, desafiando órdenes judiciales. El caso de Marx Arriaga, exdirector de Materiales Educativos, quien fue removido en medio de polémica por resistir cambios, ilustra las tensiones internas en la SEP.
Este debate resalta un estancamiento educativo en México, donde más de 6 millones de niños y adolescentes carecen de acceso a la escuela, mientras recursos se destinan a otras prioridades. Expertos llaman a un enfoque equilibrado que priorice la calidad académica sobre la polarización ideológica.