¡Una marea roja de dos millones de personas toma Madrid para celebrar la segunda estrella de España!
MADRID, España — Madrid se tiñó de rojo para recibir a los héroes de la selección española. Dos millones de personas, según cifras oficiales de la Delegación del Gobierno, abarrotaron las arterias principales de la capital para arropar a los campeones del mundo en una jornada que ya forma parte de la historia del deporte español.
A bordo de un autobús descapotable y exhibiendo con orgullo la ansiada copa que acredita la segunda estrella en el escudo de La Roja, el conjunto nacional celebró entre cánticos, vítores y una marea infinita de banderas.
De los actos protocolarios a la locura en las calles
La jornada festiva arrancó por la tarde con las tradicionales recepciones oficiales en el Palacio de la Zarzuela y el Palacio de la Moncloa. Tras cumplir con la agenda institucional, la plantilla y el cuerpo técnico cambiaron la elegancia de los trajes por camisetas conmemorativas y abordaron el vehículo descubierto para dar inicio al baño de masas.
El itinerario festivo arrancó en Moncloa para recorrer avenidas emblemáticas como:
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Princesa, Alberto Aguilera, Carranza y Sagasta.
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Génova (recorrida en sentido contrario), Goya y Serrano.
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La Plaza de la Independencia, la Puerta de Alcalá, Alfonso XII y Montalbán, desembocando en la mítica Plaza de Cibeles.
A lo largo del trayecto, los futbolistas compartieron la intimidad de la celebración con la afición: bailaron, entonaron los himnos del torneo, inmortalizaron el momento con sus teléfonos móviles y saludaron a miles de fanáticos apostados en aceras, marquesinas y balcones.
Cibeles: El gran escenario de una noche inolvidable
El colofón de la fiesta tuvo lugar en las inmediaciones del Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, donde más de 120 mil personas aguardaban ansiosas la llegada del equipo. Aunque el itinerario acumuló más de una hora de retraso sobre el horario previsto —rozando la medianoche mientras el autobús aún abría paso entre la multitud—, la energía del público nunca decayó.
La celebración central se transformó en un multitudinario festival musical que contó con las actuaciones estelares de artistas de la talla de Ana Mena, Lola Índigo, Aitana y la banda Arde Bogotá, quienes pusieron la banda sonora a una noche inolvidable donde España volvió a tocar el cielo del fútbol mundial.