"El futbol no se vende": Señalan a la FIFA de “privatizar” el Mundial a espaldas de las federaciones
La propuesta del organismo para vender participaciones de sus torneos a fondos de inversión privados desata una tormenta de críticas liderada por la UEFA, la Concacaf y las principales ligas europeas.
REDACCIÓN WEB.— El futbol mundial se encuentra al borde de una fractura histórica. Una oleada de duras críticas por parte de federaciones, organismos continentales y clubes ha estallado contra la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, tras revelarse un plan para abrir la puerta al capital privado en la gestión comercial de la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes.
La controversia gira en torno a la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial comercial valorada en unos 20,000 millones de dólares. Con el asesoramiento de la firma financiera J.P. Morgan e inversores privados como Thrive—propiedad de Joshua Kushner—, el proyecto busca recaudar miles de millones a cambio de ceder participaciones minoritarias de sus torneos estrella.
"Nadie es dueño del futbol": La UEFA encabeza la oposición
Las alarmas saltaron cuando la UEFA alzó la voz para repudiar enérgicamente la iniciativa, señalando que la propuesta traspasa límites éticos y de gobernanza jamás antes cruzados.
"Ninguno de nosotros es propietario del futbol. No le corresponde a la FIFA venderlo", sentenció el organismo europeo presidido por Aleksander Ceferin. "La esencia y la gobernanza del futbol no son activos para comerciar, especialmente con cero transparencia".
A la postura de la UEFA se sumaron rápidamente otras confederaciones y federaciones globales:
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Concacaf y la AFC (Asia): Revelaron haberse enterado del plan únicamente mediante filtraciones en la prensa y exigieron buena gobernanza y consulta sustancial.
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La FA (Inglaterra) y la FFF (Francia): Expresaron profunda preocupación por la opacidad del proceso y la "falta de detalles sustanciales" compartidos con las asociaciones.
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Clubes Europeos (EFC y UEC): Representantes de cientos de equipos profesionales denunciaron que un activo institucional construido por generaciones no puede ser tratado como un simple bien comercial.
Ultraje por la "ultimátum" y acusaciones de coacción
Según reveló el diario británico The Times, la FIFA envió una misiva otorgando un plazo de 53 días a sus 211 federaciones miembro para aceptar el plan.
Para incentivar la aprobación, la FIFA prometió repartir hasta 86 millones de dólares por país en los próximos 12 años si votan a favor, reduciendo ese fondo a un 75% menos en caso de un rechazo. Fuentes cercanas al proceso no tardaron en calificar esta maniobra financiera como un intento de coacción hacia las naciones de menor presupuesto, cuyo voto pesa lo mismo que el de las grandes potencias en el Congreso de la FIFA.
Las sombras de un intento del pasado
No es la primera vez que Gianni Infantino busca una inyección multimillonaria de fondos privados. En 2018, intentó promover un acuerdo de 25,000 millones de dólares respaldado por el fondo japonés SoftBank para reestructurar torneos mundiales, plan que terminó desestimado por la feroz resistencia europea.
Ante el nuevo choque institucional, las federaciones adscritas a la UEFA han programado reuniones de emergencia esta semana para coordinar sus próximos pasos y frenar una medida que, según figuras de la industria como Javier Tebas o Joseph Blatter, amenaza con subordinar el deporte a intereses políticos y corporativos.