Polémica reunión de los hijos de AMLO en restaurante de la Condesa
Ciudad de México.— El lunes 24 de agosto, Andrés Manuel “Andy” López Beltrán y su hermano Gonzalo llegaron al Magazzino, restaurante de Pachuca 51, en la colonia Condesa, escoltados por cinco o seis camionetas con personal de seguridad. Los acompañaba Daniel Asaf Manjarrez, quien dirigió la Ayudantía Presidencial durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y hoy es diputado federal de Morena.
Esa tarde-noche el establecimiento —un espacio de cocina italo-mexicana con barra para apenas seis comensales— operó de forma exclusiva para el grupo. También asistieron Juan Domingo Beckmann, titular del grupo José Cuervo y miembro del Consejo Asesor de Desarrollo Económico de la presidenta Claudia Sheinbaum, y el empresario de tecnología Mauricio Garduño. En la mesa se sirvió Sassicaia, un tinto toscano que en comercio ronda entre 16 mil y 24 mil pesos, según la añada. El encuentro se prolongó por lo menos cinco horas.
Los videos a los que accedió El Universal, sin audio, muestran a Andy con copa tequilera, encendiendo cigarro tras cigarro y con expresión de inquietud. Tras varias horas, Gonzalo y Asaf se fueron. Andy permaneció en el lugar. Afuera, los escoltas ya lucían fatigados.
Quién es Daniel Asaf y por qué su presencia no es menor
Asaf no figura como un invitado más. En Palacio Nacional fue el asistente de mayor cercanía física con López Obrador. Reportajes de Latinus y de Carlos Loret de Mola lo situaron como “El Gallo”: el enlace que concertaba reuniones, contactos y contratos —desde medicamentos y equipo médico hasta balasto para el Tren Maya— en la red que esas pesquisas llamaron “El Clan”, con Andy y Gonzalo López Beltrán como piezas centrales. En 2025 volvió a ser visto con Andy en el hotel Okura de Tokio, en una estancia marcada por cenas de hasta 47 mil pesos y habitaciones de 22 mil. Hoy ocupa una diputación plurinominal de Morena.
El detalle que ata la reunión al caso Cuén
Pese a la ausencia de audio, El Universal establece que en la conversación surgió la detención de Fausto Corrales Rodríguez. En un instante, Gonzalo consulta su teléfono: en la pantalla se distingue la información sobre la vinculación a proceso de Corrales y la fotografía del señalado.
Corrales dejó de ser tratado como testigo y pasó a imputado. El 19 de agosto la FGR lo aprehendió en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, por encubrimiento del homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda y por declaraciones falsas ante autoridades. Un juez federal lo vinculó a proceso y le impuso prisión preventiva en el Altiplano.
Según la fiscalía federal, Corrales —hijo del exrector de la UAS Víctor Corrales Burgueño, exdirigente del Partido Sinaloense y hombre de confianza de Cuén— condujo al exrector el 25 de julio de 2024 a la finca de Huertos del Pedregal, en Culiacán. Ahí, sostiene la FGR, ocurrieron el asesinato de Cuén y el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada. No en el asalto a una gasolinera que primero difundió la Fiscalía de Sinaloa. Esa versión, reforzada con videos de vigilancia, fue desacreditada por la FGR como un montaje. Corrales habría participado en esa escena armada y callado lo que presenció en la finca.
La comida en la Condesa se celebró cinco días después de esa captura, en medio de la crisis por el breve y fallido retorno de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y con Andy López Beltrán bajo el foco de pesquisas en Estados Unidos y de señalamientos sobre redes de huachicol y tráfico de influencias.
De Mauleón lo sintetizó así: era la junta del clan. El cónclave de la Condesa, mientras el país ardía afuera.
—Con base en la columna de Héctor De Mauleón en El Universal y en comunicados e investigaciones públicas de la FGR sobre el caso Cuén-Zambada.