¡Torero en Saltillo! Chayanne hace vibrar el Estadio Madero con un show electrizante
SALTILLO, COAHUILA. – La noche del sábado, el Estadio Francisco I. Madero se transformó en una auténtica fiesta puertorriqueña. Chayanne, el eterno "Papá de México", regresó a la capital coahuilense para demostrar que, a sus 57 años, su vitalidad y conexión con el público siguen intactas, ofreciendo un espectáculo cargado de ritmo, nostalgia y mucha energía.
Exactamente a las 21:18 horas, el recinto estalló en euforia cuando el artista emergió desde las profundidades del escenario en un elevador. Ataviado en un impecable conjunto negro, inició la velada con "Bailemos otra vez", tema que marcó el inicio de una noche donde nadie pudo permanecer sentado.
Un recorrido por el ritmo y la seducción
Desde los primeros acordes, el boricua dejó claro por qué es el rey del escenario. Con coreografías potentes y su característica galanura, interpretó clásicos como "Salomé", "Boom Boom" y "Provócame". Cada movimiento era seguido por miles de seguidoras a través de dos pantallas gigantes, provocando gritos ensordecedores en cada guiño del cantante.
“¡Buenas noches Saltillo! Qué placer tan grande estar aquí después de tanto tiempo. Como siempre digo: esta noche ustedes mandan, que yo obedezco”, saludó el intérprete ante una ovación masiva.
El "Papá de México" bromea con su público
El concierto, que representó la presentación número 133 de su gira iniciada en 2024, tuvo momentos para todo. Tras un bloque romántico donde destacaron baladas icónicas como "Y tú te vas", "Yo te amo" y "Completamente enamorados", Chayanne hizo gala de su buen humor.
Haciendo eco del famoso meme que lo cataloga como el progenitor de toda una generación, el cantante preguntó entre risas cuántos hijos tenía en Saltillo y si les estaba llegando puntualmente la pensión, desatando las carcajadas de los asistentes.
Un cierre con broche de oro
La recta final del evento fue una montaña rusa de emociones. El estadio se unió en una sola voz para corear a todo pulmón "Lo dejaría todo", uno de los momentos más emotivos de la noche. Sin embargo, el puertorriqueño tenía guardado lo mejor para el final.
El cierre definitivo llegó con un combo de éxitos imbatibles:
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"Tiempo de vals": Un clásico que puso la nota elegante.
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"Bailando bachata": El toque moderno de su reciente repertorio.
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"Torero": El himno que cerró la noche entre juegos pirotécnicos.
Tras casi dos horas de baile imparable y una producción de primer nivel, Saltillo despidió a Chayanne con una ovación de pie, confirmando que el idilio entre el artista y el público saltillense está más vivo que nunca.