España niega a Estados Unidos el uso de sus bases militares para apoyar ataques contra Irán
El Gobierno español, encabezado por el presidente Pedro Sánchez, ha rechazado de forma tajante permitir que Estados Unidos utilice las bases militares conjuntas de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) en apoyo a la operación militar contra Irán, lanzada recientemente por Estados Unidos e Israel.
Según declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles, las bases —de soberanía española aunque de uso compartido— no se han empleado ni se emplearán para acciones que no estén contempladas en el Convenio de Cooperación para la Defensa bilateral ni que carezcan de encaje en la Carta de las Naciones Unidas.
“No se usan y no se usarán las bases para nada que no esté dentro del convenio y para nada que no tenga encaje en la Carta de las Naciones Unidas”, afirmó Albares en entrevistas con medios como Telecinco y RTVE. Robles añadió que no se ha prestado “ninguna asistencia de ningún tipo, absolutamente ninguna” desde estas instalaciones.
Esta postura ha llevado al Pentágono a retirar al menos 15 aviones cisterna KC-135 (usados para reabastecimiento en vuelo) que estaban desplegados en Rota y Morón, los cuales han sido reubicados hacia otras bases europeas, como Ramstein en Alemania.
España se desmarca así de aliados europeos como Francia, Alemania y Reino Unido, que han mostrado disposición a considerar “acciones defensivas proporcionales” ante la escalada en Oriente Medio. El Gobierno español defiende una posición de moderación, desescalada y retorno a la negociación, condenando la intervención como “unilateral” y “peligrosa”, sin respaldo de una resolución internacional.
La decisión ha generado tensiones con Washington, donde el presidente Donald Trump ha criticado a España por no cumplir con metas de gasto en defensa de la OTAN y ha amenazado con medidas comerciales, aunque Sánchez ha respondido reafirmando “no a la guerra” y la defensa del derecho internacional.
El conflicto se enmarca en una ofensiva contra Irán tras ataques previos de Teherán en la región, incluyendo el golfo Pérsico y Chipre, lo que ha elevado la inestabilidad global.