Un nuevo derrame en Houston, Texas, confirma otra falla de Pemex en la refinería Deer Park.
Domingo 12 de Abril del 2026.- Lo que se vendió como la joya de la corona de la soberanía energética mexicana ha vuelto a encender las alarmas, esta vez no por su productividad, sino por su falta de control ambiental. Este domingo, las aguas del Canal de Navegación de Houston presento una mancha grande aceitosa proveniente de la refinería de Pemex Deer Park, en Texas.
Aunque la paraestatal se apresuró a emitir un comunicado asegurando que la fuga de diésel fue "aislada" y que el impacto en la comunidad es nulo, el incidente deja un sabor amargo y una pregunta recurrente: ¿Es Pemex capaz de operar con estándares internacionales o ha exportado su historial de ineficiencia a suelo estadounidense?
Según el sistema de Concienciación Comunitaria y Respuesta a Emergencias (CAER), el equipo de respuesta está desplegando barreras flotantes para contener el crudo. Pemex insiste en que las operaciones continúan "con normalidad". Sin embargo, para una empresa que busca legitimidad en mercados extranjeros, la "normalidad" no debería incluir el despliegue de contratistas especializados para limpiar derrames en canales de navegación vitales.
"Estamos realizando pruebas continuas en el emplazamiento... la vigilancia continuará como medida de precaución", declaró un portavoz de la empresa. Una frase que suena más a control de daños que a una garantía de seguridad.
Un historial que no perdona
Este derrame no es un evento fortuito, sino el capítulo más reciente de una serie de desastres que parecen perseguir a la actual administración de Petróleos Mexicanos:
• 9 de abril: Incendio en una coquizadora de la refinería de Dos Bocas.
• 17 de marzo: Una fuga de aguas aceitosas en la misma planta de Tabasco terminó en una ignición fatal que cobró la vida de cinco trabajadores.
Mientras en México los accidentes se normalizan bajo el discurso de la "puesta en marcha", en Texas las regulaciones ambientales y de seguridad son implacables. La Guardia Costera de EE. UU. ya supervisa la zona, y Pemex podría enfrentarse a sanciones.
¿Soberanía o exportación de riesgos?
La compra de Deer Park por 600 millones de dólares fue el estandarte del expresidente López Obrador para alcanzar la autosuficiencia energética. Con una capacidad de 320 mil barriles diarios, la planta es vital para el suministro de gasolina en México. No obstante, si la gestión operativa sigue los pasos de sus "hermanas" en territorio nacional (Cadereyta, Tula o Minatitlán), el costo ambiental y legal en dólares podría terminar siendo mucho más caro que el precio de compra.
Hoy, Pemex presume ocho refinerías en su inventario. El problema es que, entre incendios en el sur y derrames en el norte, la empresa parece estar refinando más crisis que combustibles.
¿Hasta cuándo la eficiencia operativa será la prioridad y no solo un eslogan de mañanera?
Por ahora, el Canal de Houston espera que las barreras flotantes sean suficientes para contener algo que Pemex, históricamente, no ha podido controlar: su propia seguridad industrial.