“Ninguna madre merece recoger solo huesos”: El grito de Ceci Flores tras años de escarbar la tierra por su hijo
Tras años de caminar entre el polvo y el olvido, la líder de las Madres Buscadoras de Sonora regresa al punto donde la esperanza y el dolor se encuentran. La Fiscalía estatal estima 15 días para confirmar la identidad mediante pruebas genéticas.
La promesa de una madre
"He cumplido mi promesa de encontrarte". Con estas palabras, Ceci Patricia Flores Armenta compartió el hallazgo de restos óseos en el kilómetro 46 de la carretera 26, en la zona rural de Hermosillo, Sonora. Desde aquel 4 de mayo de 2019, la activista no ha dejado de escarbar la tierra, enfrentando la indiferencia institucional y el desgaste físico con un solo objetivo: traer a su hijo, Marco Antonio Sauceda Rocha, de vuelta a casa.
Sin embargo, el hallazgo es agridulce. En lugar de un cuerpo completo, Ceci localizó fragmentos dispersos, una realidad que refleja la crudeza de la crisis de desapariciones en la región.
"No creo que ninguna madre merezca recoger solamente huesos de su hijo. Por todo lo que he hecho, lo mínimo era encontrarlo completo", expresó Flores conmovida.
Operativo y pruebas científicas
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) informó que, tras el reporte de la activista, se ejecutó un cateo en el predio señalado. En el operativo participaron elementos de la AMIC y la Policía Estatal, quienes aseguraron fragmentos óseos y una prenda de vestir bajo los protocolos de cadena de custodia.
Los restos ya se encuentran en el servicio pericial, donde especialistas realizarán los dictámenes de genética. La Fiscalía precisó que los resultados que confirmen el parentesco biológico tardarán aproximadamente dos semanas.
Una lucha que no termina
Ceci Flores, quien ha sido pieza clave en la localización de más de 5,000 personas (incluyendo hallazgos con vida en penales y centros de rehabilitación), reiteró que no se rendirá. Aunque este hallazgo representa un posible cierre para la búsqueda de Marco Antonio, la activista aún mantiene viva la labor por su otro hijo desaparecido y por las miles de familias que siguen esperando una respuesta.
Su mensaje para México sigue siendo el mismo: “Que nadie se rinda”. Hoy, a la espera de un ADN que confirme la verdad, Ceci abraza la esperanza de que, finalmente, su hijo pueda descansar donde nunca debió partir.