“Pan y circo”: Susana Zabaleta arremete contra el concierto gratuito de Shakira en el Zócalo
CIUDAD DE MÉXICO. — El reciente concierto masivo de Shakira en la Plaza de la Constitución no solo rompió récords de asistencia, sino que también encendió una fuerte polémica. La actriz y cantante Susana Zabaleta cuestionó duramente la realización del evento, calificándolo como una estrategia de distracción ante la crisis de violencia que atraviesa el país.
El contraste entre el espectáculo y la realidad
Zabaleta criticó que el gobierno capitalino priorice espectáculos de esta magnitud en un contexto marcado por la inseguridad. La intérprete hizo hincapié en que el festejo ocurrió apenas unos días después de los violentos operativos y bloqueos derivados de la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
“Acuérdate lo que decían los romanos: al pueblo, pan y circo; así los mantienen callados. Es como cuando el marido te engaña y te compra un bolso de lujo para que lo perdones”, sentenció la artista ante los medios.
Para la coahuilense, la gratuidad del evento es una analogía del antiguo circo romano, donde se ofrecían distracciones mientras "la gente moría frente a sus narices".
Críticas a la clase política: El caso Sergio Mayer
La "Soprano de Monclova" no se detuvo ahí y también lanzó dardos hacia la clase política, señalando específicamente a Sergio Mayer. Zabaleta criticó que el actor haya solicitado licencia como diputado para integrarse al reality La Casa de los Famosos de Telemundo.
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Falta de compromiso: La actriz señaló que los funcionarios deberían priorizar sus responsabilidades legislativas en lugar de buscar reflectores en la televisión.
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Llamado a la ciudadanía: “Debemos ponernos las pilas”, mencionó, subrayando que la sociedad suele reaccionar solo cuando los escándalos trascienden fronteras.
Un debate que divide a la capital
Mientras miles de fanáticos celebran el acceso gratuito a una artista de talla internacional como Shakira, las palabras de Zabaleta han resonado en un sector de la población que exige mayor sensibilidad de las autoridades. El debate queda abierto: ¿Son estos conciertos espacios necesarios de esparcimiento o una herramienta para invisibilizar la violencia en México?