"Es solo el comienzo": DEA advierte ofensiva contra políticos mexicanos vinculados al narco
Terrance Cole, director de la agencia, aseguró ante el Senado de EE. UU. que la acusación contra Rubén Rocha Moya marca el inicio de una nueva etapa de persecución contra la "narcopolítica".
WASHINGTON D.C. – En una comparecencia que ha sacudido los círculos políticos de ambos lados de la frontera, el director de la Administración de Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, lanzó una advertencia contundente: las acciones legales contra altos funcionarios mexicanos, como el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, son apenas el inicio de una estrategia mayor.
"De repente, estamos prestando atención"
Durante una audiencia en el Senado estadounidense, Cole señaló que la colusión entre el narcotráfico y la clase política en México no es un fenómeno nuevo, sino una relación de años que finalmente está bajo la lupa total de la justicia norteamericana.
“Ellos son igual de responsables de la muerte y destrucción de cantidades récord de estadounidenses al cooperar, conspirar y ayudar a producir este veneno”, sentenció el jefe de la DEA.
La declaración surgió tras los cuestionamientos del senador John Kennedy, quien indagó sobre los vínculos entre líderes políticos y los cárteles, citando específicamente el caso de Rocha Moya y su presunta relación con la facción de "Los Chapitos" del Cártel de Sinaloa.
Las acusaciones: Secuestro y robo de urnas
La fiscalía estadounidense sostiene una tesis grave: "Los Chapitos" habrían operado activamente para que Rocha Moya obtuviera la gubernatura en junio de 2021. Según las investigaciones, el grupo criminal utilizó el secuestro e intimidación de rivales políticos, además del robo de urnas, para asegurar su victoria.
Cabe recordar que, tras hacerse pública esta acusación, Rubén Rocha Moya solicitó licencia temporal a su cargo el pasado 1 de mayo, dejando a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina de Sinaloa.
México sin investigaciones abiertas
A pesar del vendaval legal en Estados Unidos, el Gobierno de México mantiene una postura distinta. Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reiteró que no existe ninguna investigación abierta contra el sinaloense a nivel federal.
"No se detectó conducta ilícita", afirmó Harfuch, asegurando que la administración federal ha operado con resultados positivos y sin evidencias que involucren al gobernador con licencia en actividades criminales.