FGR da “carpetazo” a la investigación contra La Luz del Mundo: impunidad en México mientras en Estados Unidos se castiga con dureza al líder Naasón Jo
Ciudad de México, 14 de abril de 2026 — En un acto que ha sido calificado como un escandaloso ejercicio de impunidad, la Fiscalía General de la República (FGR) decidió no ejercer acción penal y cerró la investigación federal más importante contra la iglesia La Luz del Mundo, iniciada en 2019. La carpeta involucraba a su líder espiritual Naasón Joaquín García, a sus familiares cercanos, ministros y a un círculo de políticos y allegados, por presuntos delitos de abuso sexual infantil, trata de personas con fines de explotación sexual, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y posibles redes de encubrimiento.
La decisión, notificada mediante un documento escueto y sin ninguna explicación detallada, ha generado indignación entre víctimas, sobrevivientes y organizaciones civiles, quienes denuncian que en México se protege a los jerarcas de la congregación mientras en Estados Unidos Naasón Joaquín García enfrenta un castigo ejemplar.
En contraste con la pasividad mexicana, en Estados Unidos el líder de La Luz del Mundo cumple una condena de casi 17 años de prisión tras declararse culpable en 2022 por abuso sexual de menores en California. Además, enfrenta nuevas acusaciones federales graves por conspiración de crimen organizado, tráfico sexual y explotación infantil, por las que podría pasar el resto de su vida tras las rejas. Su madre, Eva García de Joaquín, y otros familiares también han sido procesados en ese país.
¿Por qué en México se archiva el caso?
Víctimas como Sóchil Martín y Sharim Guzmán han calificado el cierre como un claro “carpetazo” que extiende la protección a los líderes de la iglesia. Ambas impugnaron la resolución de la FGR y un juez federal —Juan José Rodríguez Velarde, adscrito al penal de Puente Grande, Jalisco— revisará el caso el próximo 16 de abril para decidir si se reabre o se confirma la impunidad.
El contraste resulta escandaloso: mientras las autoridades estadounidenses actuaron con decisión ante denuncias similares, en México, tras casi siete años de indagatorias, operativos y análisis financieros, la FGR no presentó cargos y optó por archivar el expediente. Esta diferencia ha alimentado fuertes sospechas de que la protección responde a influencia política y económica de la iglesia, que históricamente ha mantenido vínculos con élites del país.
Particularmente llamativo resulta el hecho de que varios miembros y allegados de La Luz del Mundo ocupan posiciones relevantes dentro de Morena, el partido gobernante. Entre ellos destacan figuras como el senador Emmanuel Reyes Carmona (fundador de la agrupación política Humanismo Mexicano, considerada el brazo político de la iglesia), el diputado Favio Castellanos Polanco, el exdiputado Hamlet García Almaguer y Israel Zamora (cuñado de Naasón Joaquín García y militante activo en Morena). Estos vínculos han generado cuestionamientos sobre si la cercanía política influyó en la decisión de la Fiscalía de archivar un caso de tal gravedad.
Reacciones y críticas
Organizaciones de la sociedad civil y las propias víctimas han señalado que esta resolución perpetúa un patrón histórico de impunidad hacia la congregación fundada en Guadalajara hace un siglo. “A pesar de las condenas y procesos en Estados Unidos, en México pareciera que se elige proteger a los líderes, especialmente cuando hay miembros de La Luz del Mundo incrustados en las estructuras de poder de Morena”, han denunciado sobrevivientes en comunicados.
La FGR, hasta el momento, no ha ofrecido una explicación pública sobre los motivos del “no ejercicio de la acción penal”. La iglesia La Luz del Mundo tampoco ha emitido declaraciones inmediatas sobre el cierre del caso en territorio mexicano.
Este nuevo capítulo reaviva el debate sobre la independencia de las instituciones de justicia en México, la protección a organizaciones religiosas con poder político y el acceso real a la justicia para las víctimas de abuso. La decisión final quedará ahora en manos del juez federal que analizará la impugnación el 16 de abril.
Mientras tanto, la pregunta incómoda permanece: ¿por qué en México se cierra lo que en Estados Unidos se persigue con rigor?