Apunta a huachicol el buque fantasma del derrame en el Golfo de México
Ciudad de México, 27 de marzo de 2026 – Un buque de aproximadamente 410 metros de largo que navegaba con su Sistema de Identificación Automática (AIS) apagado es señalado como posible responsable o relacionado con el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, en una operación que trabajadores de Pemex vinculan con prácticas de huachicol (robo y trasiego ilegal de combustible).
Imágenes satelitales de la plataforma SkyTruth detectaron desde el 14 de febrero una mancha de hidrocarburos de más de 53 kilómetros de extensión, que coincide con el paso de esta embarcación en la Sonda de Campeche. Apagar el AIS es una práctica común en actividades ilícitas para evitar ser detectados, similar a “una troca sin luces en la brecha”.
Empleados de Pemex en Dos Bocas y el complejo Abkatún reportaron entre el 6 y el 10 de febrero presencia inusual de hidrocarburos cerca de la plataforma Abkatún, junto con movimientos atípicos de buques cisterna. Se sospecha que la nave transportaba crudo pesado o realizaba trasiego ilegal.
Versiones oficiales y posibles orígenes
La Secretaría de Marina (Semar) ha indicado que el derrame tiene al menos tres posibles fuentes:
- Un buque fondeado cerca de Coatzacoalcos (aún sin identificar públicamente).
- Emanaciones naturales de chapopoteras en el yacimiento Cantarell.
- Posible vertido ilegal desde una embarcación.
El gobierno federal, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum, ha descartado que el derrame sea responsabilidad directa de Pemex, aunque la empresa estatal participa en las labores de contención y limpieza. Organizaciones ambientalistas denuncian que el incidente inició en febrero frente a Campeche y que la respuesta fue insuficiente.
Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente que el buque “fantasma” sea el causante principal, pero las evidencias satelitales y los reportes internos lo mantienen bajo fuerte sospecha.
Impacto ambiental
El derrame ha afectado más de 600 kilómetros de litoral entre Veracruz y Tabasco, impactando manglares, arrecifes y comunidades pesqueras. Grupos como Greenpeace y la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México han documentado daños a la fauna marina (incluidas tortugas y delfines) y han recolectado decenas de toneladas de residuos impregnados de hidrocarburos.
La Semar, Pemex y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) continúan con las investigaciones y operaciones de limpieza. No se han reportado detenciones relacionadas con este caso hasta ahora.