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Morena choca contra el muro de Coahuila: el estado más seguro y estable de México

Saltillo, Coahuila – 26 de abril de 2026. A pesar de desplegar una fuerte operación territorial con decenas de diputados federales, brigadas casa por casa y una alianza total con el PT rumbo a las elecciones del 7 de junio, Morena enfrenta uno de sus mayores desafíos en Coahuila: un estado que se consolida como el más seguro del país, con un gobernador priista que mantiene altas calificaciones de aprobación y un modelo de gobernanza que resiste el avance de la 4T.

El gobernador Manolo Jiménez Salinas (PRI) ha hecho de la seguridad su principal bandera. Según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, tres de las principales ciudades de Coahuila —Saltillo (la capital más segura del país), Piedras Negras (la frontera más segura) y Torreón— se encuentran dentro del Top 6 nacional en percepción de seguridad, un logro histórico.

Coahuila registra los mejores indicadores de seguridad en los últimos 30 años: una disminución del 35% en homicidios durante 2025, el 98% de los casos esclarecidos (frente al 45% nacional), una reducción del 55% en feminicidios y una inversión superior a los 4 mil millones de pesos en seguridad para 2026. Estos resultados colocan consistentemente al estado entre los dos primeros lugares a nivel nacional.

“Coahuila se consolida como el estado más seguro de todo México”, ha reiterado Jiménez Salinas, quien mantiene una aprobación que lo ubica en el top 10 nacional, especialmente fuerte en el norte del país.

Terreno hostil para Morena

En este contexto, la tarea de Morena se complica. El partido busca arrebatarle al PRI la mayoría en el Congreso local —el último gran bastión tricolor—. Sin embargo, analistas reconocen que Coahuila representa un terreno especialmente difícil para el oficialismo.

La estructura priista, aunada a resultados concretos en seguridad, economía y estabilidad, genera una fuerte resistencia ciudadana al discurso nacional de Morena. Mientras otras regiones del país enfrentan problemas de violencia, Coahuila destaca por su baja incidencia delictiva y un gobernador joven, percibido como efectivo y cercano.

Morena ha intensificado su presencia con figuras nacionales al frente de la operación, pero enfrenta rezagos en estructura territorial y, sobre todo, en ofrecer una alternativa creíble a un estado que funciona con un modelo distinto. La elección del 7 de junio se perfila como una prueba clave para el oficialismo en uno de los estados históricamente más complicados para ellos.

¿Podrá Morena romper el dique coahuilense? Por ahora, los números de seguridad, la estabilidad y la buena calificación ciudadana al gobernador Jiménez actúan como un escudo poderoso. En un México polarizado, Coahuila se presenta como ejemplo de que gobernar con resultados tangibles sigue siendo la mejor estrategia. Los próximos meses definirán si el bastión priista resiste.


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