Segundo Informe de Sheinbaum: discurso de unidad frente a butacas vacías y silencio en Morena
El Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum dejó un mensaje oficial de cohesión, pero también postales elocuentes de tensión interna. Mientras en el patio central de Palacio Nacional la mandataria aseguraba categórica que "aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos", el vacío de las figuras clave del lopezobradorismo evidenció la distancia política entre el ala fundadora del movimiento y la actual administración federal.
El vacío y el cerco a la familia López Obrador
El contraste más notorio respecto a 2025 fue la ausencia total del círculo familiar del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Hace un año, la representación del exmandatario se consolidó con la presencia en quinta fila de su hijo y actual secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán ("Andy"). En esta edición de 2026, el asiento quedó vacío: ni Andy, ni sus hermanos "Bobby" y José Ramón, ni la historiadora Beatriz Gutiérrez Müller acudieron a Palacio Nacional.
La distancia física de Andy López Beltrán ocurre en un momento crítico de su relación política con el gobierno federal. Aunque la presidenta Sheinbaum ha montado una férrea narrativa de defensa institucional —descartando pesquisas en México en su contra tras los señalamientos de su mención en la carpeta por la red de "huachicol" fiscal en la Marina y el retiro de su visa por parte de Estados Unidos—, el operador partidista optó por mantenerse al margen del recinto.
Lejos de Palacio, Andy reapareció en redes sociales después de las polemicas recientes luego de que se filtrara el ya famoso cónclave en la condesa, pero mejor hablo del informe de la presidenta, pues respaldó el discurso oficial con frases alineadas a la retórica soberanista: “La soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”, escribió, añadiendo que con Sheinbaum “la honestidad no es un discurso, sino una forma de gobernar” y que “la transformación sigue firme”. Sin embargo, eludió cualquier mención a los señalamientos que pesan en su contra y a las crecientes fricciones con la cúpula morenista.
Otras ausencias y acomodos en Palacio Nacional
El desfile de asientos vacíos no terminó con la familia de López Obrador:
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Adán Augusto López Hernández: El senador de "La Barredora", quien en 2025 ocupó un lugar privilegiado en la cuarta fila, no apareció en el registro de invitados al patio central.
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El relevo por Sinaloa: Tras solicitar una nueva licencia luego de las acusaciones de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York por presunta colusión con el Cártel de Sinaloa, el gobernador Rubén Rocha Moya —con quien el gobierno central mantuvo distanciamiento— no asistió; la representación estatal recayó en la mandataria interina, Graciela Domínguez.
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La oposición: La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, señalada por la administración federal de autorizar el ingreso de agentes extranjeros al país, fue la única mandataria opositora que no acudió a la cita.
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Presencias bajo la lupa: En contraste, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, acudió al patio central pese a la reciente filtración de audios sobre la negociación del estatus de su visa estadounidense luego de los señalamientos de EE.UU. por crimen organizado.
El círculo cercano de la presidenta, como Rodrigo Ímaz y Marina Ímaz, ocupó los primeros lugares familiares, junto a la presencia habitual de los empresarios Carlos Slim y Germán Larrea.
Silencio a la salida y cierre de filas rumbo a 2027
Al concluir el evento, la salida de gobernadores, coordinadores legislativos y miembros del gabinete legal y ampliado contrastó con la habitual apertura ante la prensa. La mayoría optó por abordar camionetas blindadas con vidrios polarizados y evitar micrófonos.
Las pocas declaraciones ofrecidas esquivaron los temas de fondo:
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Ignacio Mier (coordinador en el Senado): "Ya lo dijo la presidenta, para aquellos agoreros se van a quedar con las ganas, estamos más unidos que nunca".
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Ariadna Montiel (dirigente de Morena): Señaló que "nadie se equivoque" de cara a los comicios intermedios de 2027, advirtiendo que los intentos por fracturarlos no detendrán la transformación.
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Marath Bolaños (Secretario del Trabajo): Se limitó a celebrar los logros laborales con un breve "va muy bien"antes de retirarse en motocicleta.
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Octavio Romero Oropeza (Director del Infonavit): Esquivó el tema político con ironía: "Yo hablo mejor de casas, andamos muy bien con el programa de casas".
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Víctor Manuel Castro Cosío (Gobernador de Baja California Sur): Respondió con un tajante "Allí déjalo" al ser cuestionado por el mutismo de sus compañeros.
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Larry Rubin (Presidente de The American Society of Mexico): Fue la única voz del sector privado que habló de pendientes estructurales, subrayando que "el saneamiento y la calificación crediticia de México es clave para que se puedan sanear las finanzas".
El evento culminó sin fisuras en el guion discursivo de Claudia Sheinbaum, pero dejando en claro que las tensiones por las candidaturas de 2027, las investigaciones internacionales y el distanciamiento con los cuadros fundadores encabezados por los López Beltrán ya no logran disimularse en las butacas vacías de Palacio Nacional.