Abascal califica de “narcos y corruptos” a los líderes de la cumbre progresista de Barcelona
Barcelona, 17 de abril de 2026 – El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha arremetido con dureza contra la Cumbre de Global Progressive Mobilisation (GPM) que se celebra estos días en la ciudad condal, describiendo a algunos de sus participantes como “narcos y corruptos”.
Activistas de Vox se han concentrado en las inmediaciones del evento, desplegando carteles y pancartas con ese mensaje directo contra los líderes progresistas y de izquierda reunidos en Barcelona. La acción ha generado imágenes virales y momentos de tensión en la calle, en paralelo a las sesiones de la cumbre que reúne a figuras como Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum y otros dirigentes internacionales.
Abascal y su partido presentan la cumbre como un “club de la izquierda radical” que busca coordinarse para frenar el avance de la derecha, mientras, según su visión, evade responsabilidades sobre corrupción, pactos con independentistas y problemas como la inmigración o la seguridad en España. Vox ha acusado a Sánchez de convertir España en “cabeza de puente del narcosocialismo en Europa”, en referencia a supuestos lazos con corrientes de izquierda latinoamericana.
El propio Abascal ha utilizado la cumbre para criticar la estrategia internacional de Pedro Sánchez, a quien acusa de priorizar “fotos con Lula y Petro” y su rol como referente progresista global por encima de los problemas internos del país. Vox ha vinculado el evento a lo que considera una “internacional socialista fallida” y ha denunciado el supuesto despilfarro de recursos públicos en un acto de propaganda.
Desde el Gobierno, Sánchez ha respondido restando importancia a las protestas de Vox. “Ayuso y Abascal tienen muchas ganas de participar en esta cumbre progresista, pero lo hacen siempre insultando. No les voy a dar el gusto de entrar en esa provocación”, afirmó, al tiempo que pidió disculpas “en nombre de la sociedad española” a los líderes asistentes por las acciones de la oposición de derechas.
La cumbre, impulsada por el PSOE a través de la Internacional Socialista y el Partido de los Socialistas Europeos, se presenta desde el lado progresista como un espacio de coordinación para defender la democracia, la justicia social y el multilateralismo frente al auge de la ultraderecha. Sin embargo, para Vox representa un ejemplo más de lo que llaman “alianzas con regímenes controvertidos” y un intento de Sánchez de blindar su imagen internacional mientras gobierna con apoyos polémicos en España.
La protesta de Vox se enmarca en una estrategia habitual del partido de oposición frontal al sanchismo, utilizando actos simbólicos y un lenguaje directo para visibilizar su rechazo a la agenda de la izquierda global. El evento continúa este viernes y sábado con intervenciones de alto nivel, y se espera que las tensiones políticas en torno a él sigan marcando la agenda mediática en España.
Esta cumbre coincide con otras actividades como la bilateral España-Brasil y ha atraído a más de 3.000 inscritos, según organizadores, consolidando Barcelona como escenario de este foro progresista internacional.