Fallo en la seguridad de Teotihuacán culminó en tragedia: turista canadiense muerta y 13 heridos por tiroteo en la Pirámide de la Luna
Teotihuacán, Estado de México – 21 de abril de 2026
Un grave fallo en los protocolos de seguridad de la zona arqueológica de Teotihuacán permitió que un hombre armado ingresara con un arma de fuego, municiones y un cuchillo, escalara la Pirámide de la Luna y abriera fuego contra turistas el lunes 20 de abril alrededor de las 11:30 horas. El saldo: una turista canadiense fallecida, al menos 13 heridos (la mayoría extranjeros, incluyendo estadounidenses, colombianos, un niño y personas de otras nacionalidades) y el agresor muerto por suicidio en el lugar.
El atacante, identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, originario de la Ciudad de México, subió a la pirámide sin ser detenido. Desde lo alto disparó entre 20 y 30 veces contra visitantes que se encontraban en la plataforma y en la explanada. Testigos describen escenas de pánico: turistas tirándose al suelo, huyendo por las empinadas escaleras (lo que provocó fracturas y esguinces en varios casos) y escuchando al agresor dar órdenes como “si se mueven los sacrifico”. Videos grabados por celulares captaron al hombre caminando por la pirámide mientras recargaba y continuaba disparando.
Evidencia clara del fallo de seguridad
Según relatos de turistas y guías presentes, no había filtros efectivos de seguridad en los accesos principales. No se reportaron arcos detectores de metales, escáneres de rayos X ni revisiones rigurosas de mochilas en el momento del incidente. Una turista relató que la entrada fue prácticamente libre, sin presencia visible de personal de seguridad especializado en detección de armas, y que la evacuación posterior se realizó sin orientación oficial, con la policía llegando minutos después de iniciado el caos.
La zona arqueológica, administrada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) bajo responsabilidad federal, recibe alrededor de 1.8 millones de visitantes al año. Las medidas habituales se limitan a proteger el patrimonio cultural (evitar daños a las estructuras), pero resultaron insuficientes ante una amenaza armada. El agresor logró ingresar con una mochila que contenía cartuchos adicionales, un arma blanca y un retrato generado por IA en el que aparecía junto a los autores de la masacre de Columbine, además de material que sugiere admiración por figuras extremistas.
Expertos y analistas coinciden en que este es el primer tiroteo de este tipo en la historia moderna de Teotihuacán, pero destacan que la ausencia de protocolos actualizados para detectar armas de fuego representó un fallo grave de prevención.
Responsabilidad y contexto
Al tratarse de un sitio patrimonio federal, la Secretaría de Cultura y el INAH tienen la obligación principal de garantizar la integridad de visitantes y del monumento. Aunque la respuesta inmediata involucró a la Guardia Nacional y policías estatales, la falla inicial en los filtros de acceso recae en la administración federal.
El incidente ocurre a menos de dos meses del inicio del Mundial de Fútbol 2026, del que México es coanfitrión y en el que se esperan millones de turistas extranjeros. El ataque golpea duramente la imagen del país como destino seguro y obliga a una revisión urgente de la seguridad en todas las zonas arqueológicas y sitios turísticos.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó solidaridad con las víctimas y confirmó que autoridades de los tres niveles de gobierno atienden el caso, con una investigación en curso para esclarecer el móvil (aún no oficializado) y las circunstancias exactas del ingreso del arma.
Situación actual
• La zona arqueológica permanece cerrada indefinidamente para permitir las investigaciones periciales.
• Los heridos fueron trasladados a hospitales como el General de Axapusco; la mayoría se reportan fuera de peligro, aunque algunos sufrieron lesiones por bala y otros por caídas durante la huida.
• Alrededor del sitio se mantiene un fuerte operativo de seguridad este martes.
Este trágico evento expone la vulnerabilidad de uno de los tesoros culturales más importantes de México. El fallo en la seguridad no solo costó vidas inocentes, sino que genera una alerta nacional sobre la necesidad de implementar medidas modernas —como tecnología de detección y mayor coordinación— sin comprometer el carácter histórico del lugar.
Las investigaciones continúan para determinar si hubo negligencias específicas en los controles de acceso y para prevenir que una tragedia similar se repita en otros sitios emblemáticos del país.