Presión de Washington: Marco Rubio exige a México frenar fentanilo y desmantelar cárteles
En reunión privada en Washington, el secretario de Estado Marco Rubio urgió acciones inmediatas en seguridad y control migratorio a la administración de Claudia Sheinbaum.
WASHINGTON, D.C. — En el marco de una reunión bilateral de alto nivel, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, exigió al canciller mexicano, Roberto Velasco, la implementación de "medidas decisivas" para desmantelar a los cárteles del narcotráfico, catalogados por la administración estadounidense como organizaciones terroristas, así como detener el flujo de fentanilo hacia el norte.
De acuerdo con un comunicado oficial emitido por el gobierno de Donald Trump tras el encuentro privado, la delegación estadounidense reiteró su postura respecto a la necesidad de resultados contundentes en dos frentes prioritarios:
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Seguridad y Narcotráfico: Desmantelamiento operativo de los grupos del crimen organizado y bloqueo efectivo a la producción y tráfico de drogas sintéticas.
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Política Migratoria: Contención estricta de los flujos migratorios irregulares con destino a territorio estadounidense.
Tensión diplomática y frentes paralelos
El encuentro en Washington ocurre apenas un día después de que el gobierno estadounidense concretara la entrega a México de 10 personas requeridas por autoridades mexicanas por delitos de alto impacto.
Asimismo, la presencia del canciller en la capital estadounidense coincide con la visita de trabajo del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien encabeza las negociaciones comerciales para evitar la imposición de nuevos aranceles a las exportaciones mexicanas.
La postura de la Casa Blanca
Esta exigencia formal da continuidad a la retórica sostenida por el presidente Donald Trump, quien ha reiterado acusaciones sobre el poder que ejercen los grupos criminales en territorio mexicano y ha advertido sobre posibles intervenciones unilaterales si no se observan avances significativos.
La administración estadounidense sostiene que, pese a la reducción en un 97% del tráfico ilícito por vías marítimas, la frontera terrestre con México continúa siendo la principal ruta de ingreso de estupefacientes a su territorio.