EE. UU. recorta el envío de gas natural a México: Cenagas advierte que solo se cuentan con tres días de reserva
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles que recibió una notificación formal de Estados Unidos en la que se anticipaba una reducción en la importación de gas natural hacia territorio nacional. La noticia, catalogada como una "situación crítica", pone de manifiesto la extrema dependencia energética del país y la falta de infraestructura de almacenamiento estratégico.
Durante la conferencia matutina —a la que acudieron funcionarios federales del sector energético para abordar avances en proyectos e inversiones—, el titular del Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas), Cuitláhuac García, reveló que el aviso fue recibido hace una semana. Sin embargo, no precisó la duración que tendrá esta medida.
El funcionario detalló el impacto del anuncio: "Avisaron que iban a dejar de enviar alrededor de la quinta parte de lo que en los gasoductos nacionales tomamos de gas natural de importación y era un golpe fuerte". A pesar de la magnitud del recorte —correspondiente al 20% del volumen habitual—, García aseguró que la contingencia ha podido ser solventada "sin problemas" gracias a la coordinación operativa entre Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Sin plan de respaldo: un país a 72 horas del colapso
Más allá de la respuesta oficial, el episodio dejó al descubierto una vulnerabilidad estructural: México no cuenta con un plan B ni con capacidad de almacenamiento. Según reveló el propio titular de Cenagas, en caso de presentarse un corte total del suministro importado, el país solo dispone de hasta tres días de reserva utilizando el gas que actualmente circula en el sistema.
La cifra resulta alarmante al contrastarla con la realidad operativa del país:
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Alta dependencia: La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que cerca del 75% del gas natural que se consume en México proviene de Estados Unidos.
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Impacto en el sistema eléctrico: Entre el 54% y el 60% de toda la red eléctrica nacional depende directamente del gas importado desde el país vecino.
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Riesgo geopolítico: La medida demuestra de forma tajante que Washington tiene la capacidad de paralizar la red de generación eléctrica de México en un lapso de 72 horas.
La falta de reservas estratégicas: una advertencia ignorada por años
La notificación estadounidense puso en evidencia la ausencia histórica de infraestructura de reserva para enfrentar contingencias derivadas de fallas en gasoductos, fenómenos meteorológicos, mantenimientos o decisiones políticas y comerciales desde Estados Unidos.
Analistas y especialistas del sector energético han advertido en repetidas ocasiones sobre esta deficiencia. El exsubsecretario de Energía, Francisco Barnés de Castro, ha propuesto con anterioridad la utilización de cavernas salinas y yacimientos petroleros agotados para crear depósitos de almacenamiento que permitan al país contar con combustible suficiente durante varios días mientras se resuelve cualquier eventualidad. Por su parte, el analista energético Ramsés Pech ha insistido en que el almacenamiento estratégico es una urgencia nacional debido a la alta correlación entre el gas natural y la estabilidad de la red eléctrica.
La secretaria de Energía, Luz Elena González, indicó que el gobierno busca hacer frente a estos retos mediante el impulso a la infraestructura de transporte, anunció una inversión conjunta donde la CFE destinará 53 mil millones de pesos y Cenagas aportará 87 mil millones de pesos dirigidos a ampliar la red nacional de gasoductos.
Aunque el recorte anunciado por Estados Unidos no derivó en un apagón o interrupción inmediata del servicio, el evento operó como un severo llamado de atención: con solo tres días de margen de maniobra, el almacenamiento de gas natural se consolida como la asignatura pendiente más riesgosa para la seguridad e independencia energética de México.