DEA asegura 907 kilos de metanfetamina ocultos en un cargamento de col en McAllen
La oficina de la DEA en McAllen anunció el decomiso de más de 2,000 libras de metanfetamina —unos 907 kilos— ocultas en un cargamento de col en el Valle del Río Grande, Texas.
El anuncio salió el jueves 10 de septiembre en la cuenta de la División Houston de la DEA. En el video se ve a agentes con guantes abriendo lo que aparentaba ser col: debajo de las hojas hay paquetes envueltos en plástico verde. Las cajas iban etiquetadas como evidencia.
Lo que sí está confirmado
• Cantidad: más de 2,000 libras / ~907 kg.
• Cubierta: cargamento comercial de col (repollo).
• Oficina responsable: DEA McAllen.
• Investigación de la Homeland Security Task Force.
• Participaron: DEA, HSI, FBI, CBP, Patrulla Fronteriza (USBP) y el Departamento de Seguridad Pública de Texas (TXDPS).
Lo que la DEA no ha dicho
Hasta ahora no hay comunicado con:
• el punto exacto del hallazgo (puente, bodega o carretera);
• detenciones ni nombres;
• destino final del cargamento;
• cártel o célula identificada.
Medios mexicanos (Infobae, La Silla Rota) reportan que el embarque cruzó desde México. Encaja con el tráfico agrícola del Valle, pero el tuit oficial de la DEA no lo afirma. Conviene dejarlo así: “según reportes, el cargamento habría ingresado desde México; la DEA no ha detallado el origen”.
Por qué importa
Novecientos kilos no es un “tandita”. Es un envío pensado para el mercado interior de Estados Unidos, camuflado en comercio legal de hortalizas. El Valle del Río Grande —frente a Reynosa y Río Bravo— sigue siendo corredor de metanfetamina sintética. El truco no es nuevo: en junio de 2025 un juez federal de Texas sentenció a un mexicano por 1,356 kilos también metidos en coles. Este de ahora es un caso distinto y más reciente.
Un decomiso no desmonta la red. Sin detenidos públicos, el golpe es al cargamento, no necesariamente a quien lo mandó.