Proponen programa de apoyo para mujeres cuidadoras: “Su trabajo sostiene al país”, señala Edna Dávalos
La diputada local impulsa un esquema de reconocimiento y respaldo institucional para quienes atienden de forma voluntaria a enfermos, adultos mayores o personas con discapacidad.
SALTILLO, COAHUILA. – En un esfuerzo por visibilizar y dignificar la labor de millones de mujeres, el Congreso del Estado aprobó un punto de acuerdo presentado por la diputada Edna Dávalos Elizondo. La iniciativa exhorta al Sistema Nacional DIF, en coordinación con el DIF Coahuila y los 38 municipios, a implementar programas de apoyo integral para las cuidadoras primarias.
Una cuidadora primaria es aquella persona que, de manera voluntaria y sin remuneración, asume la responsabilidad total de atender a un familiar que no puede valerse por sí mismo. La legisladora subrayó que esta labor recae desproporcionadamente sobre los hombros de las mujeres.
“Ella cuida, acompaña, decide y sostiene las 24 horas del día, los 365 días del año, sin contrato, sin salario y sin que nadie le pregunte cómo está”, afirmó Dávalos ante el pleno.
El peso económico del cuidado no remunerado
Para dimensionar la importancia de este sector, la diputada presentó cifras contundentes basadas en datos del INEGI:
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31.7 millones de personas realizan labores de cuidado en México.
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75% de estas personas son mujeres.
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26.3% del PIB nacional es lo que representa el valor de este trabajo no pagado, superando incluso a sectores completos de la economía formal.
Además, señaló que aproximadamente 26.4 millones de mujeres se ven imposibilitadas para buscar un empleo formal porque no cuentan con nadie más en el hogar que pueda hacerse cargo de los cuidados familiares.
Hacia un Sistema Nacional de Cuidados sólido
Aunque reconoció que a nivel federal existen avances para el reconocimiento de estas políticas, Edna Dávalos puntualizó que un verdadero sistema de cuidados requiere presupuesto suficiente, estándares de calidad y una distribución clara de competencias entre los tres niveles de gobierno.
“Invertir en las cuidadoras no es un gasto social, es una decisión de crecimiento económico y de justicia. Reducir sus cargas y ofrecerles herramientas para mejorar su calidad de vida es un acto que no admite postergación”, concluyó la legisladora.