Nuevo audio exhibe a Marina del Pilar ofreciendo colaborar con el FBI para frenar su extradición
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, se encuentra en el ojo del huracán tras la filtración de una nueva grabación que contradice abiertamente sus recientes declaraciones públicas. A pesar de haber negado categóricamente cualquier tipo de negociación "en lo oscurito" con agencias de Estados Unidos, un nuevo audio revelado por el periodista Héctor de Mauleón en su columna de El Universal demuestra lo contrario.
En el material, se escucha a la mandataria estatal notablemente alarmada ante la posibilidad de enfrentar cargos criminales, sanciones financieras y una orden de extradición por parte de las autoridades estadounidenses.
"Estoy dispuesta a hablar de todo": La oferta al FBI
De acuerdo con la transcripción del audio, un asesor externo del FBI actúa como intermediario y le advierte a la gobernadora que las agencias de EE. UU. "sienten que han perdido el tiempo" con ella. Sin embargo, le extienden una última oportunidad para frenar los cargos penales y las sanciones de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros).
Ante el temor implícito de ser requerida por la justicia estadounidense, la reacción de Ávila Olmeda fue ofrecer información sensible obtenida en los niveles más altos del gobierno mexicano:
“¿Están diciendo que me quieren llevar de extradición?... ¿No me pueden decir de qué quieren que les hable? Yo puedo saber o escuchar muchas cosas de seguridad, pero si hay algo en particular que ellos quieran saber… Yo estoy dispuesta a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar, Yo puedo decir lo que he escuchado en las mesas de seguridad...”.
La grabación también revela que la gobernadora rechazó la propuesta de reunirse con los agentes en el Consulado de Estados Unidos en Tijuana por temor a cruzar la frontera o ser vista, sugiriendo en su lugar que el encuentro privado se llevara a cabo en un hotel.
Choque con el discurso de soberanía de la 4T
Este caso ha encendido las alarmas políticas debido a la flagrante contradicción institucional que representa. Mientras la presidenta de la República mantiene una postura pública de reclamo hacia los organismos estadounidenses bajo las banderas de la "soberanía nacional" y el rechazo al intervencionismo, una de las gobernadoras más visibles de su partido negociaba bilateralmente la entrega de información de las mesas de seguridad para resolver su situación jurídica personal.
Hasta el momento, las dudas en el aire son contundentes: ¿Se concretó dicha reunión en el hotel pactado? ¿Se convirtió formalmente la gobernadora de Baja California en informante del FBI entregando datos del Estado mexicano para salvarse?
El gobierno de Baja California no ha emitido una postura oficial aclaratoria tras este segundo golpe mediático que debilita la narrativa de transparencia de la actual administración.