General Motors dona tres unidades eléctricas BrightDrop para fortalecer programas sociales en Coahuila y Ramos Arizpe
En el marco de la celebración por sus 45 años de presencia industrial en la Región Sureste, General Motors de México realizó la donación de tres camionetas 100% eléctricas Chevrolet BrightDrop 600. Los vehículos fueron entregados al Gobierno del Estado de Coahuila y al Ayuntamiento de Ramos Arizpe con el objetivo de incorporar tecnología de electromovilidad en el traslado de brigadas de salud y asistencia social hacia comunidades vulnerables.
Durante la ceremonia realizada en el complejo de manufactura de Ramos Arizpe, Francisco Garza, presidente y director general de General Motors de México, destacó el posicionamiento de la firma como el primer productor de vehículos eléctricos en el país. Explicó que las unidades entregadas cuentan con una autonomía de hasta 280 kilómetros por carga, amplia capacidad para el transporte de insumos y conectividad avanzada a través de la plataforma OnStar.
Para asegurar la continuidad operativa de la flotilla, la distribuidora Chevrolet Rivero Lindavista absorberá los costos de mantenimiento preventivo hasta los 60,000 kilómetros, mientras que la empresa Etherco suministrará e instalará la infraestructura de estaciones de carga eléctrica requeridas.
Integración de flotillas limpias a la asistencia social Las unidades donadas se distribuirán estratégicamente entre los sistemas de asistencia pública:
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DIF Coahuila: Recibirá dos camionetas destinadas a reforzar las brigadas de prevención del cáncer y la cobertura de servicios médicos preventivos en la entidad, según detalló la secretaria de Vinculación Ciudadana, Proyectos e Innovación Social, María Bárbara Cepeda.
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DIF Municipal de Ramos Arizpe: Dispondrá de una unidad para la entrega y traslado de apoyos sociales en comunidades rurales del municipio, confirmó el alcalde Tomás Gutiérrez.
Consolidación del polo automotriz e innovación El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, enfatizó que la llegada de la armadora en 1981 transformó la vocación productiva de la región —originalmente volcada al comercio y la ganadería— hasta convertir al estado en el principal productor nacional de vehículos y autopartes, empleando a más de 7,000 trabajadores directos en la planta local.
Por su parte, Francisco Garza reiteró la visión corporativa orientada a un futuro con cero colisiones, cero emisiones y cero congestionamientos, subrayando: “No estamos aquí solo para mover vehículos, estamos aquí para mover oportunidades”.
Con este movimiento, el complejo de Ramos Arizpe reafirma su transición hacia la fabricación de plataformas de movilidad sostenible para el mercado de exportación, al tiempo que establece un esquema de colaboración público-privada para el desarrollo social y ambiental de la Región Sureste.