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Muere delfín en medio del derrame de petróleo en Veracruz: hallazgo genera polémica entre autoridades y ambientalistas

Alvarado, Veracruz / Paraíso, Tabasco, 25 de marzo de 2026. — Un delfín nariz de botella apareció sin vida en la playa Isla del Amor, entre Alvarado y Boca del Río, en medio de la crisis ambiental provocada por el derrame de hidrocarburos que afecta más de 630 kilómetros de costa entre Veracruz y Tabasco.

El hallazgo ocurrió el fin de semana y ha generado fuerte polémica. Organizaciones ambientalistas como la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México y la Fundación Caretta MX, junto con pescadores locales, vinculan la muerte del mamífero marino (y la de al menos otros delfines, tortugas y aves) al contacto con chapopote. Sin embargo, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) de Veracruz informó que, tras una necropsia, la causa probable de muerte fue una hemorragia severa por lesión traumática (aleta caudal seccionada) y descartó la presencia de hidrocarburos en el cuerpo del animal.

A pesar de esta versión oficial, reportes independientes y testimonios de comunidades continúan documentando la muerte de al menos 12 animales marinos (incluyendo dos o más delfines) desde el 2 de marzo, con signos visibles de contaminación por petróleo en varias zonas.

El origen del derrame sigue envuelto en misterio. Tanto la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, como la presidenta Claudia Sheinbaum han señalado que se trató de un “barco privado” (al que las comunidades han bautizado como el “barco fantasma”) que realizaba trabajos de exploración frente a Sánchez Magallanes, Tabasco. Sheinbaum confirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) investiga el caso como delito penal.

No obstante, hasta la fecha no se ha revelado públicamente el nombre de la embarcación, su bandera, la empresa propietaria ni su ubicación actual. Pescadores y habitantes de municipios como Pajapan, Tatahuicapan y Mecayapan exigen: “Nos dicen que es un supuesto barco fantasma porque nadie lo ha visto ni se nos ha informado de cuál se trata”.

El derrame ha impactado 51 puntos críticos en 39 municipios, afectando manglares, arrecifes y zonas de pesca. Miles de familias pescadoras reportan pérdidas económicas de hasta el 60%, mientras que el turismo se ve amenazado en vísperas de Semana Santa. Pemex niega responsabilidad y reporta avances en la limpieza (hasta 85% en algunas áreas), aunque ambientalistas aseguran que el chapopote sigue reapareciendo en playas “limpias”.

Especialistas advierten que el uso de dispersantes químicos puede agravar el daño a largo plazo al hundir el crudo al fondo marino.

Comunidades indígenas, pescadores y organizaciones civiles demandan:

  • Identificación inmediata y transparente del “barco fantasma” y su responsable.
  • Sanciones ejemplares y reparación integral de los daños.
  • Monitoreo independiente de la fauna, la salud humana y los ecosistemas.

Mientras las autoridades minimizan el incidente y lo califican como “asunto menor” o “gotitas de hidrocarburo”, el delfín muerto en Alvarado se ha convertido en un símbolo más de la opacidad que rodea esta emergencia ambiental en el Golfo de México.

 

 

 


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