¡El Madero se transforma! Millonaria inversión renueva la casa de los Saraperos
Jueves 12 de Marzo del 2026.- Con una inversión de 60 millones de pesos, el emblemático Estadio Francisco I. Madero entra en una nueva era. Tras meses de intensos trabajos, el recinto —que está por cumplir 63 años de historia— presume una transformación total que combina tecnología de Grandes Ligas con una mejor experiencia para la afición.
Un campo de nivel "Major League"
La joya de la corona en esta rehabilitación es la sustitución del pasto natural (presente desde 1963) por pasto sintético de última generación. Se instalaron 8,720 metros cuadrados de una superficie con la misma calidad que la utilizada en el Globe Life Field de los Rangers de Texas y el Tropicana Field de Tampa Bay.
Esta mejora no solo eleva el nivel de juego, sino que apuesta por la sustentabilidad:
• Ahorro de agua: Reducción drástica en el consumo para mantenimiento.
• Nueva Arcilla: 3,500 metros de material nuevo para un mejor desplazamiento de los jugadores.
• Seguridad: 580 metros de colchonetas nuevas en las bardas para protección de los peloteros.
Confort y tecnología para el aficionado
La directiva no solo pensó en el diamante, sino en la comodidad de quienes llenan la tribuna. Los cambios incluyen:
• Nuevas Butacas: Se renovaron 3,600 asientos en las Secciones A y C.
• Zona VIP: En la Sección B, se instalaron cojines reclinables, llevando la experiencia de los Palcos Junior a más áreas del estadio.
• Acceso Moderno: Entrada mediante torniquetes electrónicos para agilizar el ingreso.
• Sistema Cashless: Olvídate del efectivo; ahora podrás pagar alimentos y bebidas mediante un sistema digital más rápido y seguro.
Mantenimiento profundo: Seguridad y Visibilidad
Para garantizar la integridad de las familias, se instalaron 3,800 metros de malla protectora de alta resistencia. Además, se realizó una cirugía mayor a la infraestructura invisible: impermeabilización total del techo, mantenimiento integral al sistema eléctrico y la sustitución de luminarias para garantizar que el juego brille con la máxima intensidad.