Tensión en Colima: abucheos y protestas confrontan a Sheinbaum en su gira por el Segundo Informe
La primera etapa de la gira nacional “Honestidad y Resultados” de la presidenta Claudia Sheinbaum se vio confrontada por un clima de tensión social en el estado de Colima. Lo que estaba planteado como un acto de rendición de cuentas con motivo de su Segundo Informe de Gobierno derivó en abucheos, gritos de repudio y un choque directo entre el templete presidencial y colectivos locales de pescadores, salineros artesanales y activistas ambientales.
Acompañada en la entidad por la gobernadora Indira Vizcaíno Silva, el evento de la mandataria federal fue interrumpido en múltiples ocasiones por un grupo de inconformes que coreó al unísono: “¡Fuera, fuera, fuera!”. Ante la creciente rechifla, Sheinbaum optó por descalificar las consignas señalando a los manifestantes de responder a intereses partidistas.
“No, no, no. Nada de violencia, nada, nada, nada de eso. Son muy irrespetuosos. Así es el PRIAN. Seguro pertenecen al PRIAN, aquí de infiltrados, porque si fuera una demanda legítima estarían de acuerdo en reunirnos. Yo creo que les duele cuando se recuerda el pasado, por eso gritan así de fuerte”, aseveró la titular del Ejecutivo sin presentar pruebas de sus acusaciones.
En un intento por recuperar el control de la asamblea, la presidenta detuvo su mensaje para someter a votación a mano alzada entre los asistentes si los inconformes debían guardar silencio, catalogando la protesta como un boicot orquestado por la oposición.
La voz de la Laguna de Cuyutlán: “No somos oposición, defendemos el manglar”
Tras los señalamientos de la mandataria, las personas que encabezaron la protesta rechazaron cualquier vínculo con el PRI o el PAN. Se identificaron como integrantes de cooperativas de salineros artesanales, comunidades pesqueras y miembros del colectivo ambiental Salvemos a la Laguna de Cuyutlán, respaldados por organizaciones civiles como “Tierra Colima” y “Maram”.
El motivo de la inconformidad radica en el proyecto de ampliación del Puerto de Manzanillo, una obra que impactaría directamente zonas de manglares de alto valor ecológico en la Laguna de Cuyutlán.
Yerania Valencia, integrante del colectivo ambiental, detalló que la decisión de acudir al evento público derivó de la falta de respuesta institucional por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y del propio gobierno federal tras un año de oficios, marchas y solicitudes de diálogo ignoradas.
“No, para nada. Al contrario, nosotros nunca hemos sido 'prianistas'. En algún momento, los activistas y luchadores sociales apoyaron la transformación (...) Luego nos empezamos a dar cuenta de que traicionaban su propia ideología. Al meter un puerto, contaminarían esta sal, porque al entrar buques con petróleo, agentes químicos y otros contaminantes, obviamente perdería su calidad. Eso es lo que estamos defendiendo, un patrimonio cultural e histórico”, explicó Valencia.
La activista criticó la postura de la mandataria al desestimar su causa legítima y acusó actos de intimidación física durante el mitin, donde personal del equipo de logística y seguridad intentó arrebatarle el megáfono a la fuerza en medio de forcejeos y empujones.
Una agenda enmarcada por tensiones regionales
El recorrido de Sheinbaum inició a mitad de semana en Cuernavaca, Morelos, continuando por Jalisco, Colima y concluyendo su primer bloque en Nayarit. La mandataria tiene previsto pausar los mítines unos días y reanudar el próximo fin de semana su recorrido por las entidades federativas.
Entre los destinos confirmados destaca Sinaloa para el 20 de septiembre, entidad inmersa en una severa crisis de violencia y bajo incertidumbre institucional tras las solicitudes de licencia presentadas por el gobernador Rubén Rocha Moya.
A pesar de los roces y el señalamiento presidencial en Colima, los representantes de las cooperativas salineras y pesqueras anunciaron que mantendrán sus movilizaciones contra la expansión portuaria en Cuyutlán, insistiendo en que la defensa del territorio y los recursos naturales no debe criminalizarse ni reducirse a disputas electorales.