Sheinbaum defiende la asistencia de la titular de Segob al inicio del proceso electoral:
La presencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en la ceremonia cívica del Instituto Nacional Electoral (INE) para dar inicio al proceso electoral federal 2026-2027 reabrió un debate que llevaba casi tres décadas adormecido. Desde 1996, la tradición política había marcado una distancia deliberada entre el órgano garante de las elecciones y la dependencia encargada de la política interna del país. Por ello, el retorno de la titular de la Segob —quien acudió en representación directa de la presidenta Claudia Sheinbaum— no pasó desapercibido en la mesa del arbitraje electoral.
Cuestionada sobre el hecho durante su conferencia en Chiapas, la presidenta descartó tajantemente cualquier señal de intromisión gubernamental. Sheinbaum justificó la asistencia de la funcionaria argumentando que obedeció a una invitación formal emitida por el propio órgano electoral para congregar a los Poderes de la Unión, señalando además la presencia de representantes del Poder Legislativo.
Sin embargo, el gesto abre interrogantes legítimas sobre los límites y las formas en la relación entre el gobierno de la República y el árbitro electoral. Si bien la cortesía institucional es un pilar republicano, la figura de la Secretaría de Gobernación carga con el peso histórico de la época en que el Estado organizaba las elecciones. En un contexto político polarizado, cada señal de cercanía corre el riesgo de interpretarse más como una presencia tutelar que como un acompañamiento protocolario.
La ceremonia fue encabezada por la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, junto al recién nombrado secretario ejecutivo, Roberto Carlos Félix López, el pleno de los consejeros y dirigentes de diversos partidos políticos. Mientras el Ejecutivo defiende el acto como un ejercicio de pluralidad republicana, el verdadero reto para el INE radicará en demostrar en los hechos que la cercanía protocolaria no compromete ni un milímetro la imparcialidad de cara a los comicios que se avecinan.