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Exgobernador Jaime Bonilla acusa a la gobernadora Marina del Pilar de encabezar un “cártel” en medio de fuerte pleito político

Mexicali, Baja California, 27 de marzo de 2026 – El exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, acusó a la actual mandataria estatal, la morenista Marina del Pilar Ávila Olmeda, de tener vínculos con el crimen organizado y de encabezar un “cártel”, en el marco de un intenso enfrentamiento político entre ambos.

Bonilla, quien gobernó la entidad entre 2019 y 2021 por Morena y actualmente es senador por el Partido del Trabajo (PT), lanzó las acusaciones durante una entrevista en radio nacional. Afirmó que la gobernadora y su esposo, Carlos Alberto Torres Torres, manejan una red de narcotráfico y convirtió la administración en un “cártel que disputa territorio” a los grupos criminales tradicionales.

El exmandatario aseguró que las acusaciones en su contra —fue vinculado recientemente a proceso por los delitos de peculado, abuso de autoridad y uso ilícito de atribuciones— forman parte de una “venganza política” por haber señalado los presuntos nexos de Marina del Pilar con el crimen organizado.

Respuesta de la gobernadora

Hasta el momento, la gobernadora Marina del Pilar no ha respondido directamente a las nuevas declaraciones, aunque en ocasiones anteriores ha calificado los señalamientos de Bonilla como “calumnias” y “ataques sin fundamento”. Fuentes cercanas al gobierno estatal han señalado que las acusaciones responden a diferencias políticas y al proceso judicial que enfrenta el exgobernador por presunto desvío de recursos.

Contexto del pleito

El enfrentamiento entre Jaime Bonilla y Marina del Pilar —ambos militantes de la llamada Cuarta Transformación— se ha intensificado en los últimos meses. Bonilla ha acusado en repetidas ocasiones a su sucesora de corrupción y nexos con el narco, mientras que el gobierno estatal ha impulsado procesos legales en su contra, incluyendo la vinculación a proceso por irregularidades en contratos durante su administración.

Este nuevo capítulo ocurre en un contexto de alta inseguridad en Baja California, donde persisten disputas territoriales entre cárteles como el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.

Hasta ahora, las acusaciones de Bonilla no han sido sustentadas con pruebas públicas presentadas ante autoridades ministeriales, y la Fiscalía General de la República (FGR) no ha iniciado una investigación formal derivada de estas declaraciones.

La polémica ha generado fuerte atención en redes sociales y medios nacionales, destacando las divisiones internas dentro de Morena y sus aliados en Baja California.

 

 


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