Nuevo audio: Marina del Pilar revela el nombre del exagente del FBI que contrató…
Un nuevo audio y capturas de conversaciones reveladas este lunes por el periodista Héctor de Mauleón dejan en evidencia un dato que hasta ahora se mantenía en la penumbra: la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, contrató como consultor a un exagente del FBI de nombre Juan Sandoval (identificado también como Juan Carlos Sandoval) para intentar resolver la cancelación de su visa estadounidense y detener posibles investigaciones en su contra.
Según la información publicada en El Universal, la propia gobernadora menciona el nombre en una conversación de diciembre de 2025 con uno de los “intermediarios” con los que buscaba acuerdos. Le pregunta si lo ubica y aclara:
“Fue agente del FBI. Juan Sandoval. Él está aquí en SD (San Diego) por eso lo contraté.”
Sandoval es un consultor con base en San Diego, bien conocido en la frontera norte. Sus honorarios rondan los 300 mil dólares. Antes de trabajar en el sector privado, fue agente de la DEA entre 2007 y 2013, y posteriormente formó parte de una unidad de élite del FBI dedicada a objetivos prioritarios del narcotráfico. Según su propio testimonio en el podcast Narcosistema, se infiltró en el Cártel de Sinaloa bajo identidad falsa y participó en operaciones que contribuyeron a investigaciones contra “Los Chapitos”.
De Mauleón documenta que Sandoval se coordinó con el costoso abogado de la gobernadora, Michael Nadler (exfiscal de Florida especializado en delitos de cuello blanco), y que se realizaron tres reuniones presenciales con agentes estadounidenses “para tratar el asunto” e iniciar un proceso de cooperación. En una de esas reuniones se le habría propuesto a Marina del Pilar entregar una proffer letter: un acuerdo escrito en el que se comprometiera a proporcionar información a cambio de que no fuera usada directamente en su contra.
La gobernadora ha sostenido públicamente que los “intermediarios” de los audios anteriores eran impostores y que todo fue una trampa tendida por su antecesor y enemigo político, Jaime Bonilla. Sin embargo, las capturas de pantalla y el nuevo audio muestran que antes de esa supuesta trampa ya había contratado a un exagente del FBI y mantenía contactos para negociar con autoridades estadounidenses.
La pregunta que queda en el aire —y que muchos se hacen— es simple:
¿Una gobernadora mexicana contratando a un exagente del FBI que infiltró al Cártel de Sinaloa, ofreciendo cooperación y conversando sobre información de mesas de seguridad a cambio de proteger su situación personal, no es, en los hechos, una forma de vender la patria?
Hasta el momento, ni la gobernadora ni el gobierno federal han respondido de fondo a esta última revelación.