“No fuimos invitados y no lo necesitábamos”: Sheinbaum minimiza exclusión de México en cumbre militar de Trump
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum intenta minimizar la exclusión de México en la cumbre “Escudo de las Américas”, el bloque liderado por Donald Trump señala directamente al país como el foco de la crisis de seguridad en el continente. ¿Soberanía o aislamiento diplomático?
CIUDAD DE MÉXICO. – En lo que representa un duro golpe a la relevancia diplomática de México en la región, la administración de Donald Trump formalizó una alianza de seguridad con 12 países latinoamericanos, dejando fuera al gobierno de Claudia Sheinbaum. La respuesta de la mandataria mexicana ante el desplante fue una mezcla de resignación y defensa de un "entendimiento" previo que parece insuficiente ante la nueva realidad geopolítica.
“No fuimos invitados, pero no necesitábamos ser invitados porque nosotros tenemos ya un acuerdo con Estados Unidos”, declaró Sheinbaum Pardo este martes 10 de marzo, minimizando el hecho de que el país donde operan los cárteles más poderosos del mundo no fue convocado a la mesa donde se decidió el futuro del combate al narcotráfico.
México: Señalado como el "Epicentro de la Violencia"
La retórica de la presidenta contrastó drásticamente con la contundencia de Donald Trump. Durante la inauguración de la cumbre, el mandatario estadounidense no solo ignoró los supuestos "acuerdos" que presume México, sino que lanzó una acusación frontal que pone en entredicho la estrategia de seguridad de la autollamada Cuarta Transformación.
“Debemos reconocer que el epicentro de la violencia de los cárteles es México”, sentenció Trump al sellar el compromiso con naciones como Argentina, El Salvador y Ecuador para utilizar la fuerza militar contra las organizaciones criminales.
¿Un acuerdo fantasma ante una realidad militarizada?
Sheinbaum insistió en que existe una relación permanente con el Departamento de Estado y el Comando Norte, presumiendo datos de disminución de tráfico de fentanilo que, a ojos de la nueva coalición regional, no resultan convincentes. Mientras México se aferra a reuniones mensuales de "grupos de trabajo", los vecinos del sur (Argentina, El Salvador, Ecuador) se alinean con Washington en una estrategia de confrontación directa.
La exclusión de México de este bloque —integrado por líderes como Nayib Bukele, Javier Milei y Daniel Noboa— sugiere que el gobierno de Sheinbaum está perdiendo su papel como interlocutor clave en la región. La postura oficial de "no lo necesitábamos" parece más una salida política ante la pérdida de influencia que una estrategia de soberanía real.
El riesgo del aislamiento
Al ser señalado como el "epicentro de la violencia", México queda en una posición vulnerable: fuera de las decisiones colectivas y bajo la lupa de una coalición que ya discute el uso de tropas para "destruir" a los cárteles. La negativa a participar —o el hecho de no haber sido tomado en cuenta— deja al país navegando solo frente a una administración de Trump que parece dispuesta a actuar con o sin el consentimiento de Palacio Nacional.