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Avanza la "ley censura": El gobierno abre consulta para imponer lineamientos, defensores y códigos de ética a los medios

Con el argumento de "fortalecer la información veraz" y garantizar los derechos de las audiencias, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el inicio de la consulta pública sobre los lineamientos de la Ley de Telecomunicaciones —popularmente bautizada como la "ley censura".

Durante la conferencia matutina de este martes, la mandataria descartó que estas medidas busquen ahogar financieramente a las empresas de comunicación mediante sanciones. “Desde mi perspectiva no se trata de multar, no es estar multando el objetivo; en realidad es un proceso de autorregulación del medio”, sostuvo la presidenta al defender el proyecto emitido por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).

Sin embargo, detrás del discurso oficial de la "autorregulación" se asienta un esquema normativo que impone severos requisitos a las concesionarias de radio y televisión, abriendo la puerta a un escrutinio estatal sobre cómo se debe ejercer el periodismo en México.

Las nuevas reglas: del defensor a la separación de opinión e información

Según detalló la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, el nuevo marco normativo obliga a los medios de comunicación a crear la figura del "defensor de las audiencias" y a redactar e implementar un código de ética.

Entre las exigencias más controversiales de estos lineamientos se encuentran:

  • Distinción obligatoria entre opinión e información: Los conductores y periodistas deberán marcar explícitamente cuándo están emitiendo un juicio personal y cuándo reportan un hecho.

  • Prohibición de descontextualización: Se sancionará la difusión de datos fuera de contexto o presentar "información histórica como si fuera actual".

  • Derecho de réplica obligatorio: Si una persona considera que se publicó información "falsa o inexacta", el medio estará forzado a rectificar o a ceder espacio para la queja en el propio programa.

  • Separación de publicidad y contenido, así como la inclusión de servicios de accesibilidad para personas con discapacidad.

Para la Presidencia, si un ciudadano considera que se dijo una "mentira", el defensor de las audiencias actuará como intermediario para forzar la exposición de la contraparte dentro del espacio informativo.

¿Autorregulación o supervisión de Estado?

Aunque el gobierno insiste en que serán los propios medios quienes nombren a sus defensores y redacten sus códigos, la sola existencia de un marco legal centralizado que dictamine qué es "información veraz", "descontextualizada" o "exacta" enciende las alarmas sobre el control de las narrativas.

Al obligar a los medios a encorsetar su línea editorial bajo criterios estandarizados por la CRT, el límite entre garantizar la veracidad y censurar el análisis incómodo se vuelve extremadamente delgado. La delgada línea entre la "opinión" y el "hecho" suele ser la trinchera donde el periodismo de investigación señala la corrupción; regularla bajo la amenaza de violar la ley pone en desventaja al ejercicio crítico.

El dato: Por ahora, la regulación aplica exclusivamente para radio y televisión tradicionales, dejando fuera a redes sociales y plataformas digitales. No obstante, la presidenta Sheinbaum sugirió que los medios digitales deberían "empezar a experimentar" adoptando la figura del defensor de las audiencias.

Proceso en marcha

La consulta pública abierta por la CRT arrancó este lunes y culminará el próximo 21 de agosto. Durante este periodo, concesionarios, especialistas y sociedad civil podrán enviar sus observaciones antes de que la normativa se aplique de manera definitiva.


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